-Tengo tanto miedo contigo. No te tengo miedo a ti, para nada. Me tengo miedo a mi, a la situación. No quiero cagarla y esa es mi especialidad, fastidiarlo todo sin querer. Contigo quiero ir bien, sin baches. Quiero tener tiempo para pensar cada palabra antes de pronunciarla. Pero es que me he dado cuenta de que entonces no valdría nada, no tendría ningún valor lo nuestro. Voy a tener que seguir ese consejo que dicen los padres a sus hijos pequeños: "Si quieres saber montar en bicicleta, te tienes que caer muchísimas veces antes". Anotaré todo lo bueno que pase en mi pared, como siempre. Lo malo lo dejaré en mi cabeza para luego rayarme un rato con ello y lo irrelevante lo guardaré en mis escritos. Nada es perfecto y no quiero que esto (si es que hay un "esto") lo sea. Quiero equivocarme contigo mil veces y saber que me perdonarás todas y cada una de ellas. Sabes que yo a ti no te guardaré rencor por nada. No somos perfectos, pero podemos pasar por serlo.- Me parece genial que no estés intentando encontrar la perfección, porque la perfección es algo inalcanzable que solo logrará volverte loca en tu intento. Por separado creo que somos dos buenísimas personas, que caemos bien, que tenemos sueños y virtudes, que tenemos millones de defectos que intentamos eliminar. Pero juntos... juntos somos algo mágico, que muchos envidian, que yo envidiaría si no estuviera implicado en ello. Nunca creí poder estar dentro de algo como esto, creía que solo pasaba en las películas. Pero mira tú por donde, aquí estoy, contigo. No suena música cuando nos damos la mano, no se apartan todos cuando bailamos, ni estamos todo el tiempo juntos. No gira el mundo entorno a nosotros, no vamos perfectamente maquillados para la ocasión, ni somos la pareja que todos querrían ser. No somos los protagonistas de una película americana, ni los de un libro de amor para adolescentes. Somos tú y yo, imperfectos pero reales, sin imitaciones, ni fans, ni música a nuestro al rededor, ni miradas envidiosas. Nosotros, imperfectos pero reales.
- Te quiero tantísimo.
- Tú y yo, ¿vale? Yo también te quiero.
- Tú y yo.