13 mar 2011

Explicar todo a un nada

Mañana, corazón, te hablaré del mar. Te describiré el sonido de las olas al chocar con las rocas, el color que tiene la marea cuando empieza a subir, la sensación que te entra cuando hueles la sal del agua.
Mañana, querida, te voy a enseñar que hay millones de canciones diferentes. Te contaré lo que dicen paso a paso, te explicaré como suena la melodía en mis oídos.
Mañana, pequeña, te haré una lista de todas las comidas que existen y te haré una lista de todos los sabores que existen por ahora en el mundo.
Mañana, cariño mío, te voy a traer flores y te voy a contar todo sobre ellas: su color, su aroma, su nombre, su textura, su forma.
Mañana, mi vida, te diré qué se siente al alzar la vista al cielo por la noche y ver miles de miles de estrellas brillando sobre tu cabeza. Te mencionaré los nombres de algunas constelaciones y te contaré la historias que esconden cada una de ellas.
Mañana, mi alma, te hablaré de la felicidad desde mi punto de vista. Te revelaré los secretos que esconden las sonrisas y los esfuerzos que han hecho estas para poder hacer acto de presencia.

Mañana, piedrita, te enseñaré a vivir.