Porque después de todo lo que hemos pasado... De cómo tuvimos que pasar unos cuantos malos ratos para poder ser amigas sin problemas. De arriesgar la relación que tenía con mis mejores amigas, con las de toda la vida, solo porque sabía que a cambio podía ganar una mejor amiga. Después de llorar, de reír, de fastidiarla, de cabrearnos, de jugar, de dormir, de bailar, de cantar, de saltar, de gritar, de estresarnos, de hablar, de no hablar, de sonreír... JUNTAS. Después de TODO lo que hemos pasado, puedo decir que tú y yo somos amigas, de las mejores que hay.
Porque no nos va lo que ha todo el mundo, y no somos muy dadas a dedicarnos cosas, no nos decimos "te quiero" cada dos por tres, ni nos abrazamos, ni nos solemos dar un beso cuando nos vemos. No somos de esas amigas que se sacan quinientas fotos iguales, de las que se avergüenzan por cualquier cosa, ni de las que al cabrearse creen que su relación ha acabado... Porque anda que no hemos tenido enfados tú y yo, pero de los fuertes y por boberías. Aún así, aunque me saques de quicio muy de vez en cuando nunca doy por perdido nada, porque después de tantísimas cosas, acabar con todo por cabreos sería una gilipollez.
Aunque no te lo suela decir, tú ya lo sabes: Te quiero.