5 may 2011
Patas arriba
Te importa si no hacemos nada durante un rato. Tres segundos, quizás cuatro. Sí, cuatro segundos de tranquilidad me van bien, me irán bien. Escribo, oigo una canción de Muse. Pufff.. Está demasiado alta no!? No importa, que corra la adrenalina por mis venas, que llegue a los dedos, teclear letras y letras. ¿A dónde coño quiero llegar? Ni idea, sigo escribiendo. Mi día hoy no ha estado ni bien, ni mal, ni normal... Ha sido distinto a los demás, cualquier día lo es. Pero nada me ha sorprendido, nada que anotar ni contar. PUNTO PELOTA, puede que esa frase deba destacarla, llevo todo el día con esas dos palabras: primero punto, luego pelota. Simple y clara. También he estado todo el día cantando "I was made for loving you", pero eso no es nuevo, llevo dos semanas igual: "I can't get enough of you, baby. Can you get enough of me?..." Puede que sea el momento de dejar de escribir. Que tostón, la adrenalina sigue, y me encanta teclear las teclas del teclado. Sigo. ¿Sigo? Si no quieres perder dos minutos de tu tiempo no debes leer esto, pero es un mal momento para anunciarlo ¿no? Al final. Yo soy asi! Y sí, hoy estoy un poco...¿qué!? Bueno, en realidad no hoy, sino ahora. No, la canción de Muse no daba para tanto, pero le puedo dar al play todo lo que quiera. TENGO QUE PARAR, tengo que estudiar, leer ese libro tan increible, tocar la guitarra... Así que fuera, desconecto ya. Apago. Que mal, no puedo. Las teclas me encantan, quiero seguir tocandolas. Pero, hay más cosas que una pantalla y un espacio en blanco donde puedo escribir lo que me de la gana. Me voy, adiós, espero que no hayas entendido nada, si lo has hecho... ¿Estás oyendo esa canción de Muse, verdad? Bien hecho, haz algo con toda esa adrenalina, algo constructivo, y dale al play una y otra vez.