30 jun 2011

En/cambio, cuando es verano me pongo a sonreír en/seguida.

De pronto. ¿Se escribe así o junto? No, se escribe separado creo yo. Bueno, a lo que vamos.
De pronto. De pronto todo a vuelto a ser brillante. Ya no hay nubarrones, sino gotas de lluvia que caen en mi hierba verde brillante, pero me resbalan, esas gotas me resbalan, no me hacen daño, las nubes no llegan a hacer sombra en mi paraíso privado. Estoy rodeada de cosas increíbles, de momentos alucinantes, de besos de película (mmmmmm) ¿Qué? Soy joven ¿no? Tengo un montón de recovecos para explorar, donde da el sol y otros que están oscuros pero aún así quiero visitar, para conocerlo todo. A la parte nublada no me voy a acercar porque la lluvia me quema por dentro y me deprime. Tengo un verano entero para coger sol en mi lado del mundo, ya llegarán las nubes de la mano de los anuncios de "la vuelta al cole". Hasta entonces voy a esforzarme por disfrutar de estos dos meses lo máximo posible.
De repente. Me acuerdo cuando en los exámenes en el colegio lo ponía junto y el profesor me lo tachaba. De/repente. Ya sigo, ya sigo.
De repente tengo ganas de escribir algo sobre las cosas que me hacen feliz, porque últimamente no hago más que poner cosas como que estaba desilusionada con el mundo entero, que nada me llenaba. Pues bien, esta semana me he dado cuenta de muchas cosas. Cosas como que lo malo siempre va a estar ahí, pero puedo ignorarlo. O como que cuando estás con la familia estas en casa. Me he dado cuenta de que las relaciones tienen subidas y bajadas, pero que las bajadas no son el fin del mundo, existen y son parte de esa montaña rusa. De que los amigos son personas con las que haces el idiota todo el rato porque es divertido. Me he dado cuenta de que hay personas que te sacan una sonrisa sin hacer absolutamente nada, tan solo con mirarlas sonríes, porque las adoras.
A partir. Esa siempre la tuve clara porque "apartir" queda tan mal que estaba claro que era separada.
A partir de ahora voy a hacer cosas nuevas todo el rato, por muy pequeñas que sean. Hay millones de cosas que siempre he querido probar y nunca las he hecho por... porque era más cómodo y más seguro hacer lo de siempre y esconderse en la rutina. Pero a partir de ahora voy a hacer todas esas pequeñas cosas con las que sueño todos los días antes de irme a dormir, creyendo que son cosas que pasan en las películas, o que no pegan con cómo soy y no debería hacerlas. Que le den por culo a los esquemas, a innovar todo el mundo que es verano.
Por último. ¡Por dios! espero que nunca nadie lo haya puesto junto, porque eso si que quedaría horrible.
Por último quiero que quede escrito que esta semana ha estado genial gracias a mi familia, a la playa, a un puñado de amigas y al que siempre está rondando por mi cabeza. A este último le acabo de mandar seis mensajes y en cinco de ellos pone: te quiero (en el otro no, porque pone: Buenas Noches) Pero de todas formas serán siete porque ahora mismo le mandaré uno para que lea esto porque quiero darle las gracias por hacerme sonreír cuando me da la mano, cuando me abraza y cierro muy fuerte los ojos, cuando se hace el ofendido, cuando me besa y creo que no hay nada más en el universo que ese beso, cuando está mirando hacia otro lado distraído, cuando me dice que adora mi sonrisa, cuando me toca, cuando me mira... Sonrío cuando hablo con él por el ordenador y me dice alguna tontería seguida de un: JAJAJAJA, o cuando me escribe un mini-testamento diciéndome por qué está enamorado de mí, cuando me manda un "te quiero" sin añadir nada más o cuando simplemente me saluda con muchísimas es. Me hace sonreír cuando se ilumina la pantalla de mi móvil y leo: 1 mensaje nuevo, y cuando lo abro no es movistar diciéndome que tienen una nueva oferta, sino es él que me dice que me quiere, que espera que duerma bien y que no tiene mi mechero.
En definitiva. Esto es como decir "en resumen" pero a mi me parece que queda más chachi de la otra forma.
En definitiva, tuve un resbalón y ahora entiendo que tengo que pasar de las cosas malas y disfrutar de las buenas, he pasado una buena semana de playa y paseos por la laguna, y adoro a ese chico, ese que sabe como hacerme feliz, cómo hacerme sonreír y cómo hacerme volar por las nubes.