-Dime algo bonito.-...
Pasaron los segundos y no obtenía respuesta alguna.
-No se me ocurre nada.
-Entonces no sé que hago aquí.
Y se dio media vuelta. Sintió una mano en su muñeca.
-Lo siento, de veras. Pero no soy bueno para expresarme.
-Tranquilo, ya has dicho lo que necesitaba oír para irme.
-Para... Yo... Yo creo que soy una persona vagando por la tierra. Creo que soy otro del montón, con sus problemas, sus pensamientos... Soy yo y el mundo. Con la gente que conozco, claro. Mi familia, mis amigos, conocidos... Pero que al que siempre voy a tener es a mí. Porque soy yo y el mundo.
Ella esperó pacientemente a que terminara y, tras hacer una pausa, él la miró y le dijo:
-Pero cuando estoy contigo no siento que soy solo yo. No siento que simplemente estoy con una amiga. Ella, yo y el mundo. Siento que en el momento en el que estoy contigo no estoy solo. Cuando estoy contigo somos nosotros y el mundo.
Ella sonrió levemente creyendo que ya había acabado pero él añadió.
-Y no me salen las palabras cuando estoy contigo porque no sé que puedo decir para mejorar el momento. Porque contigo cada momento es perfecto.
-Te quiero- Admitió ella por fín.
-Nosotros y el mundo.
Y se abrazaron.