23 ago 2011

Pin pon fuera

Lejos, lejísimos. Voy a irme lo más lejos posible de aquí. Todavía no han averiguado cual es el límite, pero si lo hay, yo lo descubriré. Por las noches me iré volando a la Luna con una toalla, una guitarra y una botella de algo caliente, o frío, según cómo me sienta. Me tumbaré en la toalla dándole la espalda a la Tierra y contemplando todo lo demás, cogeré mi guitarra y le cantaré al infinito, y si mi voz no hace eco, lo habré conseguido: habré comprobado que los límites... son un timo. Entonces abriré mi botella de algo caliente, o frío, me daré la vuelta hacia la Tierra y, con la botella en la mano, brindaré en nombre de todos aquellos que se rinden, que no creen, de todos los que piensan con la cabeza, de los racionales y de los cómodos. Cuando me haya bebido la botella entera gritaré: ¡COBARDES! Y el infinito me responderá con silencio.