Y dicen que la magia no existe... Ignorantes. ¿Quién decide qué es magia y qué no lo es? Si una persona se pusiera a volar con tan solo mover los brazos sería mágico, pero el hecho de cerrar los ojos y, tras apagar nuestros pensamientos, soñar, eso no es magia... es ciencia. Já. Soñar. ¿Qué hay mejor que soñar? ¿A caso no es mágico poder vivir experiencias que no cumplan las leyes de la física? ¿No es impresionante poder estar en tantos sitios distintos sin salir del calor de las sábanas? Es magia.
Existen personas que al despertar afirman no haber soñado, pero todos lo hacemos, aunque ese sueño sea un muro negro con puntitos de colores que se mueven rápidamente. Algunos sueñan boberías, cosas sin importancia que al terminar de desayunar ya se han olvidado. Otros sueñan repetidamente el mismo sueño, y se dice que es porque este tiene algo que decir.
Soy de las que sueña todas las noches, rara vez termino de desayunar sin poder recordarlo. Suelen ser muchas historias entrelazadas y ninguna guarda un sentido oculto, son transparentes. Pero lo mejor, lo mejor de todo, son esos regalos que me hace mi subconsciente un par de noches al año, esos sueños que de verdad significan algo, que me hacen despertar apoyada en una nube. Sueños como aquel en el que subía por una escalera de madera muy cuidada mientras una persona bajaba, y al mirar a esa cara sin facciones pero con ojos verdes se me quitó toda preocupación, fue como soltar todo el aire después de contenerlo un buen rato, fue aliviante. De ese sueño ya hace dos años, lo sé porque me impresionó tanto que lo escribí, y sigo acordándome de aquellas escaleras, y del color verde de aquellos ojos que me desnudaban por dentro, que comprendían todo lo que yo abarcaba.Soñar es mágico, y quién diga lo contrario es de los que afirman no haber soñado nunca.