Le toco y le transmito todo lo que he sentido durante la milésima de segundo en la que su mano y la mía han entrado en contacto. ¿Lo siente? Una mezcla de rojo y azul sin ser violeta, una especie de olor a vainilla o a gloss de chicle, un poco de piruleta de fresa, un montón de bandas sonoras, dos o tres suspiros, algún te quiero, cosquillas de las buenas.