10 ene 2013
Tú eres lo que no encaja aquí, así que bienvenido.
Bienvenido, a ladrillos rojos, a historias sin finales definidos, a la locura, a vómitos en el estómago, a martillazos en la cabeza, a los dolores de cara, a ese puzzle que viene con una pieza de más, a calcetines sin pareja, a la piel de gallina bajo agua hirviendo, a cepillos de dientes enfadados, a lágrimas que no caen, a baldosas separadas por barro, a manos acalambradas, a nubes sin forma, a no tener ni puta idea de que cojones está pasando, a morir cada mañana, a revivir mientras duermes, a cola cao derramado en la mesa, a cajas y cajas con cosas que nadie necesita, a ese grito agudo, a nudos en gargantas de los que te rodean: ¿no ven qué eres bienvenido aquí?