¿Por qué los amigos han de durar hasta el fin de los días? ¿Por qué las frases de amistad hablan de la
eternidad, del “para siempre”? He tenido muchos buenos amigos a lo largo de lo
poco que llevo en este mundo, me han hecho reír un gran puñado de personas
diferentes. Y ya no están. No es que se hayan ido, sigo cruzándomelas por los
pasillos del instituto, o por las calles más transitadas, pero simplemente ya
no somos lo que éramos. ¿Y qué? ¿No fue real? ¿No nos creímos cuando hablamos
de lo que haríamos cuando fuésemos más mayores, ahora?
Cambiaron de gente, de carácter, cambiaste tú… ¿Qué importa? Se terminó pero fue bonito, fue divertido, lo supimos disfrutar. ¿Se queda en una mirada rápida, en, quizás, hasta una sonrisa, o se queda en todas las imágenes que te explotan en la cabeza cuando reconoces a esa persona con la que pasaste algo, ya fuese mucho o poco tiempo?
Cambiaron de gente, de carácter, cambiaste tú… ¿Qué importa? Se terminó pero fue bonito, fue divertido, lo supimos disfrutar. ¿Se queda en una mirada rápida, en, quizás, hasta una sonrisa, o se queda en todas las imágenes que te explotan en la cabeza cuando reconoces a esa persona con la que pasaste algo, ya fuese mucho o poco tiempo?
Los amigos no son los que deben acompañarte en los buenos
momentos, son las personas que, contigo, hicieron que fueran buenos.