23 abr 2013

Tú.

Que miedo dan esas duchas interminables en las que lo ves todo con demasiada objetividad y llegas a conclusiones que desearías secar con la toalla, y dejarlas ahí. Esas duchas que te presentan todos tus posibles futuros, mientras el agua que corre hasta tus pies te deja limpio, te ofrece claridad.